AMIGOS, SEGUIDORES DE POEMAS

lunes, 13 de julio de 2009

A TU AUSENCIA

Mi madre y yo


A MI MADRE
Cuando la negra tierra,
a mis ojos te ocultó,
de tu tronco mi vida,
como ramajes secos,
tu marcha desgajaba.
Bajo la azada, atardeciendo,
el firme tronco se quebró
y pregunté, cuando de golpe
me arrancaron:
¿cómo podré, rama suelta,
lejos del árbol, a mis hojas
en verde tronco sustentarlas?

Brutal fue aquel crujido
que para siempre nos desgajaba.
Ahora, la lluvia que vertieron
cegados los ojos míos,
creciendo está hojas y ramas;
mas... qué agonia el despertar
de pronto a la mañana,
verte en árbol convertida
cuando aún anhelas
seguir siendo la rama.

Madrid__1981

9 comentarios:

RAFAEL LIZARAZO dijo...

Hola, Militos...

Entrañable forma de recordar a tu madre.

Somos ramas de aquel árbol, es el ciclo de la vida, lo importante es que de cada rama retoña un nuevo árbol.

Hermosa fotografía, rebozante de amor, al igual que tu poema.

Abrazos.

Militos dijo...

Gracias Rafael, me da felicidad verte por aquí, eres grande.
Un beso

Terly dijo...

Una maravillosa poesía llena de amor, de sentimiento, de dolor y resignación.
Cuando el verde árbol de amplias ramas cae, ni pájaros ni nidos, sólo ramas tratando de reverdecer para dar nueva vida a otro árbol.
Un beso.

LC dijo...

Militos,

Qué belleza!!

Bso con cariño

ARCENDO dijo...

Sin palabras... ¡CONMOVIDO!, esto si que va de DENTRO y nos llena A TODOS. Gracias a Dios por esa GRAN MADRE (árbol de vida) que pudo alumbrar, cuidar y educar a una de las mejores personas que conozco. Ella es parte ya de la gloria, allí nos espera. BESIÑOS EMOCIONADOS.

Militos dijo...

Terly: aunque hace muchos años que escribí esta poesía a la ausencia de mi madre, en verdad me sentí como rama desgajada.
Esta no la tenía perdida en ese cajón que te gusta, sino guardada y bien guardada, pero algo me pidió sacarla a la luz.
Un beso, poeta

Militos dijo...

Gracias Lc, es una maravilla verte entre mis versos.
Un beso grande

Militos dijo...

Arcendo: gracias por tus palabras hacia mi madre, en verdad era un tronco firme, por dentro y por fuera, de la montaña santanderina. Algo he debido heredar yo de ella.
un beso, gran amigo del alma

Rosa Cáceres dijo...

Conmovedor poema. Te honra recordar con tanto cariño a tu madre. es una dura experiencia perder a la que te dio el ser, yo la conozco y por eso comprendo y comparto cada uno de los versos de tu poema.